Atenuación de baja frecuencia
Compuestos de lana de roca de alta densidad que reducen hasta 45 dB en el rango de 63–250 Hz, el espectro crítico en salas de compresores y turbinas.
Certificado según IRAM 4062Ingeniería de materiales
Resultados medibles en atenuación acústica y cumplimiento normativo para plantas industriales.
Compuestos de lana de roca de alta densidad que reducen hasta 45 dB en el rango de 63–250 Hz, el espectro crítico en salas de compresores y turbinas.
Certificado según IRAM 4062Paneles modulares con anclajes desolidarizados que evitan la transmisión de vibraciones a la estructura portante de la nave.
Instalación en 48 h para una sala tipoMateriales clasificados A1 (no combustibles) que mantienen su capacidad aislante hasta 750 °C, ideales para entornos con descargas de vapor.
Ensayo según UNE-EN 13501-1Los sistemas garantizan niveles de presión sonora por debajo de 85 dB(A) en puestos de operación, alineados con la Ley 19.587 de Higiene y Seguridad.
Informe de simulación acústica incluidoRevestimientos con superficie lavable y acceso rápido a juntas de expansión, lo que reduce paradas de línea en plantas de manufactura continua.
Vida útil estimada superior a 15 añosIngenieros de planta y responsables de higiene industrial comparten su experiencia con nuestras soluciones acústicas.
Respuestas claras sobre pantallas insonorizantes, silenciadores de venteo y revestimientos termoacústicos para plantas de manufactura continua.
La pantalla insonorizante es un elemento autoportante que se instala como barrera entre la fuente de ruido y el entorno, ideal para delimitar áreas de alta emisión sonora. El revestimiento acústico, en cambio, se aplica directamente sobre superficies existentes (paredes, techos, envolventes de equipos) para absorber y contener ondas de baja frecuencia. Ambos usan lana de roca de alta densidad, pero la pantalla requiere estructura metálica de soporte y anclaje al piso, mientras que el revestimiento se fija con perfiles y adhesivos estructurales.
Primero se realiza un mapa de ruido con sonómetro clase 1 para identificar los puntos críticos y las frecuencias predominantes. Luego se dimensionan los silenciadores de venteo y los paneles absorbentes según los límites de exposición establecidos por IRAM 4074 o la norma local aplicable. Hobart Acoustic Insulation entrega un informe de atenuación esperada y, tras la instalación, se verifica in situ la reducción de nivel sonoro. El proceso incluye también la medición de reverberación en salas cerradas para ajustar el espesor de la lana de roca.
Sí, especialmente en descargas de vapor o gases con partículas. Se recomienda inspección visual cada seis meses y limpieza de los elementos internos (difusores y capas de lana de roca) para evitar obstrucciones que reduzcan la atenuación. En ambientes corrosivos, los silenciadores se fabrican con acero inoxidable 304 o 316 y se incluyen drenajes para condensados. El plan de mantenimiento se entrega junto con el manual de instalación y puede integrarse al sistema de gestión de activos de la planta.
Para frecuencias entre 63 y 250 Hz, que son las dominantes en turbinas de gran porte, se requieren paneles de lana de roca con densidad mínima de 100 kg/m³ y espesores de 100 a 150 mm. En algunos casos se combinan dos capas de diferente densidad para optimizar la absorción en un rango más amplio. El diseño se respalda con simulaciones acústicas y se ajusta según la geometría de la sala y la potencia acústica del equipo. Hobart Acoustic Insulation proporciona el cálculo específico para cada proyecto.
Depende del área a cubrir y de la accesibilidad de la sala. Para una sala típica de 50 m² de paredes y techo, la instalación de paneles modulares con anclaje mecánico toma entre dos y tres días hábiles, incluyendo la preparación de la superficie y los sellados perimetrales. Si se requiere desmontar equipos o proteger componentes sensibles al calor, el plazo puede extenderse a cinco días. Se trabaja en horario de mantenimiento programado para no interrumpir la producción.